mayo 27, 2015 - , 1 comentarios

Epílogo



El mar está calmo, por ahora. Después de los sucesos que empujaron a descubrir las maniobras oscuras que manejaba Kan desde el Ministerio, Ada y yo nos vimos forzados a tomar una nueva vida, separados. Cuando la orden de arresto estuvo vigente, nosotros ya estábamos con rumbo al exilio, aunque ella no tuvo la valentía de mencionarme dónde volvería a encontrarla. Sospecho que podría ser en algún templo al norte, posiblemente en la frontera con el Abismo; allí, los monjes contemplan el vacío de la existencia divina y sostienen en sus almas toda la calma que regala el universo. Mucho misticismo para mí.
 En cuanto a mí, bueno… creo que soy tan predecible que alguien podría sospechar una abrumadora inteligencia que no existe. Volví a la Isla, sí. Y por muy estúpido que suene, quizás Kan sospeche que no sería tan estúpido como para poner un pie de vuelta aquí. Tal vez ninguno de los dos es tan listo como parece o, por el contrario, no nos conocemos muy bien.
Pasaron dos meses desde que casi pierdo mi vida, si es que en realidad no la perdí. Pero veo que el mar está calmo y no me avergüenzo de haberme dejado ganar. No. La Isla Canaria es un lugar que siempre envidié, no solamente por la fraternal compañía de estos animales tan particulares y amorosos, también porque estaba tan alejado del mundo real que quizás me conduje a mí mismo a una trampa para poder escapar. Al poco tiempo de haber llegado me recibieron como uno más, tomé el trabajo voluntario como parte de mí mismo y descubrí las maravillas que ofrecía el mundo libre, alejado de la mano del ser humano, esa que aprendí de manera muy dura cómo es. Tomé una nueva identidad para pasar inadvertido y me obligué a mí mismo a olvidar lo que fui y lo que hubiera sido. Ahora solamente soy.
Sé que la tormenta se acerca, detrás de esa cortina de tranquilidad. Estoy consciente de que lo próximo puede hacer que no termine de contar mi destino, pero si Kan se dispone a atacar lo estaré esperando, sea aquí o en cualquier lugar de Læntheria. Estaré esperando el momento de mi venganza.

1 comentarios:

Un ermitaño por excelencia 23 jul. 2015 17:19:00

Después de algún tiempo en retiro regreso a encontrarme con el final de esta gran historia, realmente me gustaría verla impresa algún día.

Gracias por esta aventura

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