mayo 01, 2015 - , , 2 comentarios

50 Sobras - Mi vacío jardín (#5)

Mi hija estuvo por aquí la semana pasada, vistiendo su traje más lujoso y acompañando al imbécil de su marido. Mi hijo también estuvo, mucho más desalineado, parecía llevar resaca tardía. Ninguno de los dos se dirigió la palabra. Yo no podía hacer más que mirarlos; mi mujer ni siquiera vino y no sé si estaba invitada, pero ahí estaban mis entrañas, mis años de esfuerzo invertidos en dos seres humanos totalmente opuestos, yendo a llorar a alguien a quien conocían poco.
Fallecí hace más de seis años y nadie ha dejado una flor en mi tumba, porque piensan que ya nada florece en donde no hay alma.

2 comentarios:

Ignacio Rubilar 1 may. 2015 22:23:00

Quizá no ponen flores, porque en vida nunca lo hiciste por alguien... Aún es tiempo

Ricardo Mazzoccone 2 may. 2015 17:12:00

Es un texto dificil Cristian aunque muy logrado pues las sensaciones y sentimientos que genera son intensos.
Me gustó.

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