abril 29, 2014 - , 1 comentarios

Perfume a 30 de Abril


A la razón de mi ser, VRoffz

Era solamente una excusa para disculparme por mi comportamiento de una noche de alcohol que, sin siquiera sospecharlo, terminó bien. Ignoraba casi la mitad de las cosas que le había dicho aquella noche, pero tenía la posibilidad de remediar cualquier barbaridad que hubiere dicho. Así habría empezado la espera, con un viaje hacia lo desconocido, hacia la aventura de querer conocer algo que no sabía con certezas si terminaría destruyéndome o haciéndome más fuerte. ¿Miedo? Ya le había tenido miedo a suficientes cosas en mi vida como para seguir temiendo a esa altura.
En aquella esquina esperaba. ¿Que esperaba? ¿Una aventura? ¿Una distracción? Seguramente cobijaba la esperanza de poder encontrar aquello que quería investigar. Y de golpe apareciste por detrás, me tomaste desprevenido y mi estructura se vino abajo. Trate de recomponerme, no podía quedar en evidencia tan temprano. La noche recién empezaba.
Sentí tu perfume y pensé como olerían las flores después de aquel día, puesto que mi memoria olfativa es tan fanática de los recuerdos que sería imposible de olvidar. Y no sólo tu perfume.
Caminamos un gran rato, mientras mi artillería de palabras no dejaba de atacar los frentes de batalla de tu timidez. Quizás encontraríamos un lugar donde quedarnos aquella noche fría de abril, en la que dejaste de trabajar para conocer a un perfecto desconocido. Nos perdimos por calles que no conocía, pero tu sentido de la orientación. Sentía que encontrar el rumbo, a partir de ese día, podía ser muy difícil.
Entramos en este bar, un lugar donde me dijiste que se tomaba un aperitivo digno de dioses. Y después de dar unas cuantas vueltas, dimos con nuestros huesos en ese sillón, con tanta gente extraña y variada rodeándonos. Y yo, que había quedado prendado de tus cabellos rojos lacios, la carnosidad rebosante de tus labios carmesí y el brillo escarlatino de tus ojos.
No claudique en mi intención de ponerte en evidencia. Me divertía. Tu inseguridad y timidez impronta no podían evitar tu mirada avergonzada, mirabas aquel cuadro horrible que había colgado en una de las paredes del bar para distraerte de mis palabras que ya sabían del arte de dejarte sin habla.
Y, aunque no lo creas, por dentro estaba aterrado.
30 de abril, previo a un feriado, y mis intenciones puestas en quién sabe qué. La gran conspiración del universo contra mi corazón recién empezaba. Un poco de alcohol para amenizar la charla, que no recuerdo bien de qué iba, porque buceaba en la Sencillez de tu mirada y en tus gestos, manipulaba con diversión los mecanismos argumentales capaces de hacerte ruborizar y volver al cuadro.
Y así avanzó la noche, nos fuimos a otro bar, seguimos hablando, tomando, riendo, haciéndote sentir esa persona que parecía no aflorar casi nunca en vos. Llegó la hora del beso, ese que siempre temí en las primeras citas, al que nunca arribe por timidez. Sí, estaba más muerto del miedo que tus ojos que se escapaban a una imagen.
Cuando ese beso llegó,  mi estructura volvió a caer.
Nos acurrucamos en la frescura de la noche en aquella ciudad que nos tenía por casuales entre sus arterias, como glóbulos dispuestos a hacer florecer los poros de su cuerpo adoquinado. Terminamos como a las cinco de la mañana, haciendo tiempo en un restaurante mientras unos tipos comían una pizza detrás nuestro. Seguía perdido en tus ojos, no recuerdo de qué hablábamos en este momento. 
Y después te fuiste. Te vi partir y algo me inquietó.
Desde ese día noté que tu corazón era una ciudad cuyas murallas estaban construidas para no caer de un bombardeo aéreo, sabía que debía hacerlo de manera paciente, constante y decidida. De la manera más ilógica, irracional e intencionada. Entonces tomé esa cuchara y poco a poco fui escarbando el grueso material con el que estaban hechas esas paredes que no me dejaban entrar a tu corazón, fui demoliendo poco a poco los círculos concéntricos que me separaban del centro, todo lo que eso significa que estaba en medio. Tuve que poner en prácticas los medios mediante los cuales los demás no se animaban a entrar a lo que, temía, estaría custodiado por un dragón. He peleado con dragones peores, amada mía.
Ese 30 de abril tomé prestadas las audacias incontrolables de cientos de miles de héroes que habrán muerto en vano por querer encontrar un destino en el brillo escarlatino de tus ojos, en esa voz tan particular, en ese gesto adusto que sé que tienes a veces. Delirio incontrolable de cabellos en llamas. Desde ese día prometí ser quien llegara a verte todos los días, quien limpiara tus lágrimas y ofreciera un abrazo de contención para tus días de soledad. Había encomendado mi sencilla alma a pensar en que tu camino de tristeza y soledad había llegado a su final. Había prometido a mi corazón que haría de tu vida algo diferente, algo sin segundos, sin clandestinos, sin gente que no se decide si amarte a vos o amar a alguien más.
30 de abril y yo decidía alejarte de brazos que nunca te merecieron.


De esto hace ya un año, ¡cómo nos recompensa la vida! Hoy te veo sentada al lado mío, tus hermosos ojos sobre un libro, tus pies sobre mí. Todo en la paz nocturna de nuestro hogar. Y pienso en aquel muchacho parado en una esquina de Caballito esperando a una chica para su primer cita, en esa espiral interminablemente enloquecedora que es el tiempo, ¿sabrá que está a punto de cambiar su vida en esas horas que lo separan del beso de aquella mujer? ¿Acaso sabrá que terminara escribiéndolo un año después? Si lo conozco tan bien como creo, te aseguro que volvería a dejarse tomar por sorpresa cuando lo asalte tu perfume por detrás.

Te amo.

1 comentarios:

VRoffz 30 abr. 2014 10:22:00

"Cansada de perder me perdí, tal vez algún día cambiará mi destino, ya probé, busque y grite para dar con los ojos que se queden conmigo.. Y así fui equivocando el camino hacia vos, sin ti fui tropezando con besos sin sabor. Hasta que un día en que solo llovía empapado y descalzo lo vi.. el hombre que en sueños buscaba morir junto a mí. Y así cambie mi dirección por este amor profundo y así aprendí a vivir mejor con besos de otro mundo.. Te doy lo que yo soy te doy mi corazón solo a cambio del tuyo."

Cambiaste mi mundo.. cambiaste todo.. y de un día para otro quise todo con vos.. TE AMO

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