marzo 05, 2014 - , 0 comentarios

Crónicas Neph (10 - Rendición)



Fallaces viae…

Estaba perdido en un laberinto mental, mientras que la pérdida de sangre se llevaba también consigo los últimos vestigios de la cordura. La oscuridad reinante en el mundo no podía ocultar por mucho tiempo al rebelde más escurridizo. El motín había terminado y quedaban ya muy pocas posibilidades de salir de esa situación con vida… si es que en algún momento acaricié alguna.

Errore viale falli…

El cazador venía detrás de mí. Había perdido las armas, los acólitos, los mandamientos. Había perdido las fuerzas para seguir luchando una guerra que no muchos entendieron. Había perdido, en sencillas palabras. Y los caminos comenzaron a cerrarse ante mí, el laberinto parecía cernirse sobre mí dispuesto a no darme más tregua.

Spectator meum…

Vi sus ojos: no cabía duda que habían empleado un elemento de la misma naturaleza que la mía, pues era implacable. Estaba contra las cuerdas de mi propia existencia, aquella deidad estaba rodeándome. Saboreándome. Ya no estaba dentro de mis planes huir de su feroz cacería, porque ya no podía escapar. Solamente me quedaba esperar.

Russata óculus…


Y la espera no fue tan benevolente como pude pretender. Cuando me quise dar cuenta había tropezado con mis propios pies, con la piel de mi consciencia, y estaba mirando directamente los rojizos ojos de mi captora. Siglos enteros huyendo estaban llegando a su fin, mientras me ponía unas duras esposas solamente con su par de ojos hipnóticos. Me rendí.

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