mayo 13, 2013 - 0 comentarios

Al partir



Antes que me vaya quiero que sepas algo. O más bien que me digas algo. Quiero saber por qué cierto tipo de personas, como tú, prefieren jugar a tener dos caras distintas, ocultando la más perversa detrás de la más bella y tierna.
Cuando te conocí no pensé que jamás llegaríamos a este extremo de terminar de la peor manera. ¿En qué momento de mi vida te cambiaron? ¿En qué momento dejaste de ser la persona que conocí? ¿Por qué razón estuviste tan empeñada en dejar de ser ese ser maravilloso del que me enamoré para transformarte en ese tan insipiente que cual serpiente de cascabel muda de piel?
Tal vez mi error sea pagado con las lágrimas de sangre que mis ojos lloran ahora, por estos pedazos de carne que me he arrancado, por la razón que he perdido intentando comprender qué fatal error cometí en haberte querido, en haberte dado mi vida... Pero no lo entendí e intenté quedarme a tu lado esperando que cambies y en realidad quien debía cambiar era yo. Tuve que resignarme a pensar que la gente común cambia y otros solamente pasan de blanco a negro. Algunos, en cambio, como yo, confían en que el cambio no es bueno si sumamos algo malo a nuestras vidas.
Espero que aquella persona hermosa que fuiste una vez sea feliz donde sea que se haya ido; sin embargo, yo no lo seré jamás con esta que hoy ha venido a deshonrar mi a**r. Siento que hoy te esté tratando como una extraña, pero no se me permite sufrir por alguien que desconozco. No hay honor en ello. Y la vida continúa hasta que no me dé más el corazón y hasta que te des cuenta algún día, estés donde estés, que a pesar de haber sido una piedra en mi camino, seguí. Y fui feliz, aun después de ti.

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